QUÍMICO VS ORGÁNICO

“Tiempo atrás, cuando se comenzó a cultivar utilizando pesticidas químicos, se obtuvieron resultados impresionantes” escribe Maria Rodale en su libro, Organic Gardening. “Sin embargo, no mucha gente pudo prever el impacto y las consecuencias que los productos químicos tienen hoy y continuarán provocando sobre nuestra salud, nuestro ambiente y nuestro futuro”. Pero antes, algunos antecedentes: Los fertilizantes químicos solubles, están fabricados de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) en forma de sales minerales de rápida solubilidad que, cuándo disueltos en agua, suministran únicamente nutrientes mayores. Las plantas requieren mucho mas que estos tres minerales para un crecimiento optimo. (Los minerales controlan el metabolismo en las células de las plantas y animales.) Actualmente en la práctica común, al menos 16 elementos son considerados esenciales y mas de 56 han sido detectados en la vida de las plantas.

Las plantas que les fue suministrado fertilizantes químicos obtienen un rápido crecimiento y una apariencia exuberante. Crecimiento exuberante, y sin embargo provoca tejidos húmedos, que son mas susceptibles a enfermedades y su calidad proteínica sufre. La mayoría de los fertilizantes químicos son sintetizados de recursos no renovables y derivados del petróleo, tales como el carbón y el gas natural. Caro de manufacturar, aproximadamente el 2% del gas natural que se consume en los Estados Unidos, se dedica a la manufactura de los fertilizantes de nitrógeno. Otros se fabrican tratando rocas minerales con ácidos para hacerlas mas solubles.

“Existe una furiosa controversia sobre los estudios científicos que demuestran que el uso de fertilizantes y pesticidas químicos se relacionan con el cáncer, infertilidad, defectos de nacimiento, contaminación del agua, degradación del suelo y erosión, solo por nombrar algunos.” Dice Maria Rodale. La verdad es que fertilizantes, pesticidas y herbicidas químicos, hoy contaminan la mayoría de los recursos acuíferos en los Estados Unidos, y se les relaciona con muchas formas de cáncer, defectos de nacimiento y otras enfermedades.

Cuando se aplican fertilizantes químicos al suelo, estos se disuelven y producen combinaciones naturales con los minerales preexistentes. Las nuevas combinaciones sobrecargan a la planta provocando un desajuste en su balance natural. Otras combinaciones permanecen en el suelo, muchas en forma de veneno. Diversos usuarios afectos a los productos químicos, admiten que lo que comenzó como un excelente crecimiento de productividad y fertilidad, rápidamente se transforma en un costoso y demandante hábito que opera cada vez menos al paso del tiempo.

Por último, los químicos colapsan la estructura del sustrato y agotan a la tierra misma. Los fertilizantes artificiales del tipo NPK tampoco están diseñados en proveer un completo soporte nutritivo y biológico para las plantas, así como a los microorganismos, bacterias y otras formas de vida en el sustrato.

Alimentar una planta con fertilizantes artificiales es básicamente igual a alimentar a una persona por vía intravenosa. Las plantas como nosotros, tampoco pueden sobrevivir de comida chatarra. Debemos enfatizar lo que la ciencia confirma: un jardín exitoso comienza con un sustrato sano. “El 90% de las fallas en un jardín son por causa de un sustrato pobre”.

El uso indiscriminado de insecticidas químicos, además de provocar efectos devastadores en el medio ambiente, debilitan e impiden el desarrollo de la vegetación, eliminan los nutrientes en el suelo, al tiempo que los insectos incrementan su resistencia y no mueren.

El uso indiscriminado de insecticidas químicos, además de provocar efectos devastadores en el medio ambiente, debilitan e impiden el desarrollo de la vegetación, eliminan los nutrientes en el suelo, al tiempo que los insectos incrementan su resistencia y no mueren.

¡OBLIGUEMOS A NUESTROS JARDINEROS A UTILIZAR PRODUCTOS DE ORIGEN ORGÁNICO!.